Hay grasas y grasas: El ghee fuente de salud

Nos han contado que las grasas saturadas no son buenas para nuestro cuerpo y resulta que no es del todo cierto. Hay grasas y grasas, como por ejemplo el ghee que es mantequilla clarificada y un producto usado desde hace miles de años por los practicantes de Ayurveda. Adivina, por qué le llaman el “elixir dorado”.

El ghee se obtiene al clarificar la mantequilla obtenida de la leche. Este proceso de purificación consta de los siguientes pasos:

  • Evaporación: aportar calor hasta que el 100% del agua se haya eliminado
  • Solidificación: las proteínas, la lactosa y cualquier sustancia hidrosoluble, al eliminarse el agua, se solidifican en pequeños grumos que flotan en la superficie.
  • Decantación: estos grumos se precipitan hacia el fondo del cazo quedando limpia la parte grasa.
  • Filtración: Con un colador se retiran los grumos y se obtiene un aceite puro, como oro líquido.

Para mantenerlo, utiliza un frasco de cristal que puedas cerrar herméticamente. No necesita refrigeración salvo que quieras una consistencia más sólida puedes guardarlo en la nevera. Los consejos para su mantenimiento son guardarlos en un lugar oscuro (dentro de la despensa) si no lo vas a utilizar inmediatamente y no mezclar con agua o cualquier sustancia que pueda contaminar su sabor y restar pureza al ghee.

Por ser altamente saturada, la grasa del ghee es muy estable, lo que permite que lo podamos usar en cocciones a altas temperaturas. Tolera altas temperaturas, hasta 250 ºC, sin riesgo de oxidarse así que se puede usar para cualquiera de las recetas de nuestra gastronomía diaria sustituyendo a la mantequilla o a otros aceites. Los postres o guisos realizados con ghee serán ligeros y más digeribles. El ghee ayuda a desarrollar nuestra inteligencia digestiva.

En Ayurveda, el ghee, además de por sus valores nutricionales, se utiliza como un vehículo para ingerir otras hierbas que han de llegar a lugares recónditos de nuestros tejidos y órganos para realizar su función.

Esta característica del ghee, que no tienen la mantequilla u otros aceites vegetales, le confiere un papel sumamente importante en el cuidado y curación de múltiples dolencias.

Al tener un sabor dulce, además de ser agradable al paladar, aporta dulzura a nuestros músculos y articulaciones, los nutre y los hace más fuertes, elásticos y resistentes.

Al ser una grasa proveniente de la leche, es rica en sus sustancias liposolubles tales como las vitaminas A, D, E y K2. Éstas no desaparecen cuando elaboramos el ghee por lo que se aportan a nuestro organismo cuando lo ingerimos.

Al retirarse la lactosa, es apta para las personas que son intolerantes a este azúcar.

Al desaparecer las proteínas, permite que el estómago pueda digerirla con facilidad.

Al ser una grasa pura, que ya ha sido digerida durante su proceso de producción, llega al estómago y duodeno donde pasa rápidamente sin requerir ninguna atención especial. La ventaja es que la fuerza digestiva se empleará en otros objetivos lo que redunda en un aumento de la capacidad digestiva de nuestro organismo.

Y lo más importante, al estar compuesto por ácidos grasos de cadena corta se absorben directamente a la sangre en el intestino grueso junto con las vitaminas A, D, E y K, junto con las sustancias que le incorporemos. El resultado de ello es que, una vez absorbidos, no forman triglicéridos en las células epiteliales del intestino y por tanto no pasan por los vasos linfáticos, sino que pasan directamente a los vasos sanguíneos que rodean las microvellosidades de la mucosa. Desde aquí circulan puros al hígado que los envía al corazón. En cada latido nutrimos de salud con grasa saludable todo el organismo y, sobre todo, nuestra mente.

El atributo untuoso y las vitaminas hacen del ghee un potente rejuvenecedor del sistema nervioso y de los órganos de los sentidos, concretamente de los ojos. Un par de gotas de ghee templado en los ojos antes de ir a dormir devuelve nutrición a los ojos, fortalece sus músculos y rejuvenece los nervios.

El ghee que no es absorbido hace que las heces se vuelvan más suaves y se expulsen mejor. Es un laxante suave. Por su untuosidad también favorece la expulsión de gases.

En el hígado, al no necesitar que se depuren, permite que éste se dedique a depurar otras sustancias lo que implica que se suaviza su trabajo. Es indirectamente un excelente depurativo hepático de otras grasas como el colesterol. Cuando ingerimos ghee en nuestra dieta, se reducen los triglicéridos y el colesterol, es muy útil en enfermedades cardiovasculares.

A las personas con sobrepeso y diabéticos, tomar ghee les ayuda a nivelar los lípidos en sangre, a limpiar los depósitos de gordura tóxica o ama en sus tejidos y, por tanto, a equilibrar su peso.

No obstante, al ser un producto fundamentalmente graso, el ghee tiene una alta densidad calórica. Cuando incorporamos ghee a nuestra dieta es importante reducir la ingesta de otro tipo de grasas o aceites hasta conseguir que la dosis total equivalga, aproximadamente, a un 45% de los nutrientes ingeridos en el día. Es mejor incorporar un aumento de grasas saludables en lugar de tantos hidratos de carbono si quieres mejorar el metabolismo a nivel físico y mental.

Al ghee se le atribuyen propiedades de todo tipo por su contribución a la salud física y mental. Yo lo he usado para recuperarme de un ayuno que me dejo completamente debilitada, dolorida y cansada. Mentalmente me sentía bien pero físicamente estaba mal y, al poco tiempo, también mi mente se desestabilizó. El ghee medicado fue mi salvación, ahora me siento muy bien y completamente recuperada.

El ghee está indicado en enfermos que requieren fortalecerse y que tienen poca fuerza digestiva ante cualquier tipo de alimentos. Si se añade una cucharadita a las infusiones de hierbas o especias es un buen comienzo, incluso al café en sustitución de la leche desnatada incluidas las enriquecidas, qué no tendrán que necesitan enriquecerse.

También es recomendable en niños que necesiten coger peso, que sean inquietos, con poco apetito o que necesiten fortalecer la mente, por ejemplo, en épocas de exámenes.

Un uso sencillo para quienes padezcan úlceras de estómago sobre todo si son sangrantes, es utilizar ghee medicado con cúrcuma, en ayunas justo unos minutos antes de las comidas. Es mejor remedio que los antiácidos tan utilizados por todos. La cúrcuma por sí sola no es suficiente pero junto al ghee es un potente hemostático que suaviza la acidez estomacal y permite la recuperación de la mucosa al efecto de los ácidos gástricos. Antes de usarlo, consulta con un especialista.

 

Consejo:

Si te animas a incorporar el ghee en tu dieta utiliza una buena mantequilla, proveniente de vacas que estén alimentadas con pasto y cuya leche haya sido obtenida y procesa de forma ecológica. Busca en las etiquetas el símbolo de la Unión Europea que asegura que esto es así. No escatimes el dinero en este producto.

La razón es que de la misma manera que se quedan las vitaminas liposolubles en el ghee se pueden quedar otras sustancias que pueden no ser saludables como pesticidas o antibióticos. Si la mantequilla está limpia el ghee también lo estará y aportarás nutrición saludable de forma consciente a tu vida.

Tags:
,


Para mejorar la experiencia de navegación, utilizamos cookies, como la mayoría de webs. Si continuas navegando entendemos que estás de acuerdo con nuestra política de cookies. Leer más

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar